ROBERTA PÉREZ BAZÁN (MON-SPA_UAPR.0017)2026-05-252026-05-252014MON-SPA_UAPR.0017http://virtual.uap.edu.bo:4000/handle/123456789/3696La materia orgánica del suelo es uno de los factores más importantes para determinar la productividad del suelo en forma sostenida. Especialmente en las regiones tropicales, donde las temperaturas elevadas y, en algunas zonas, la alta humedad aceleran la descomposición, el manejo adecuado de la materia orgánica en los suelos es todavía más importante. Representa una estrategia básica para darle vida al suelo, porque sirve de alimento a todos los organismos que viven en él (Brechelt 2004). La Lombricultura consiste en el cultivo intensivo de la lombriz roja (Eisenia foetida) la cual consume residuos orgánicos que al transformarse son aprovechados como abono para cultivos agrícolas. A estos desechos orgánicos arrojados por la Lombriz se le conocen con el nombre de Humus que es el mayor estado de descomposición de la materia orgánica y es un abono de excelente calidad (Cajas 2009). El empleo de abonos orgánicos, los cuales se definen como fertilizantes de origen natural; cumplen un papel muy importante al corregir y mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas de los suelos siendo además una buena alternativa para el manejo ecológico de los desechos contaminantes como basura orgánica, desperdicios de cocina, estiércoles de establos (Gomero y Velásquez 1999). Entre estos desechos orgánicos, el aserrín es el residuo de la madera más común y más ampliamente distribuido, tiene muchas cualidades que lo hacen deseable para la preparación del sustrato para lombriz y se dice que en combinación con estiércoles forma una masa muy apetitosa y digerible para estos anélidos que consumen todo tipo de materia orgánica (Brechelt 2004).PERSPECTIVAS PARA LA PRODUCCIÓN DE LOMBRICOMPOST EN EL MUNICIPIO DE PUERTO RICO-PANDO